Wine Paris: la feria donde se decide qué vas a tomar el próximo año.
Imagina un lugar donde están, al mismo tiempo, miles de productores de vino de todo el mundo. Cada uno con sus botellas abiertas, esperando contarte su historia. Eso es Wine Paris — y caminarla como importador es otra cosa que caminarla como turista.
Porque acá no vine a disfrutar (bueno, un poco sí). Vine a trabajar: a encontrar los vinos que van a llegar a Ecuador el próximo año. Y eso cambia completamente cómo catas.
Cómo se cata en una feria (sin morir en el intento)
Primera regla: escupir no es opcional. En un día puedes probar decenas de vinos; si los tragas todos, tu paladar — y tu criterio — se apagan a media mañana. Segunda: llevar una agenda. Yo llego con una lista de productores confirmados y dejo espacio para lo inesperado, que es donde suelen aparecer las joyas.
Tercera, y la más importante: el precio se cata junto al vino. Un vino bueno a 30 dólares puede ser mala compra; uno honesto a 12 puede ser el descubrimiento del año para el mercado ecuatoriano. Mi trabajo es encontrar la intersección entre calidad, precio y una historia que valga la pena contar.
Un importador no busca el mejor vino de la feria. Busca el mejor vino para su gente.
Lo que viene
De esta edición me traje conversaciones abiertas con productores de varias regiones — algunas etiquetas que no existen todavía en Ecuador. Cuando lleguen, los miembros del Club Vinomundo serán los primeros en probarlas. Así funciona esto: la feria es en París, pero el beneficiario final es tu copa.
En mi Instagram documenté la feria stand por stand. ¿Qué región del mundo te gustaría ver llegar a Ecuador?
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